
No puedo contaros nada del
Madrid-
Racing de ayer: al final apenas vi cinco minutillos del partido, coincidiendo con el gol, así que mejor no pisar charcos. Por el resultado, me imagino un partido de los de siempre en los últimos tiempos: nada de nada en ataque, el equipo trabajado en defensa, carreritas de
Robben, un destello de alguien (en este caso
Higuaín) y a sufrir hasta el pitido final. Pero tres puntos más, lo que unido al batacazo del
Sevilla nos deja como solidísimos segundos en
Liga. Una muestra más de que la
Primera División es una bazofia: el peor
Madrid que recuerdo segundo... Parece un chiste de mal gusto.
Así que voy a contar hoy el caso
Mata, te la debía,
Fjodor.
Juan Mata era para algunos una de las perlas de la cantera (por detrás de
Soldado y
Granero, por poner dos ejemplos) y un futbolista a mi juicio sobrevaloradísimo. En un momento dado, su contrato llegaba a término y el
Real Madrid le ofreció la renovación en el que se le mantenía la condición de canterano (mejorando sus anteriores condiciones salariales exponencialmente, eso sí) y en el que, de primeras, no iba a ser integrante de la primera plantilla madridista. Ese contrato, y creo que nunca se ha dicho, estimaba otras cantidades en caso de que el futbolista fuera requerido para jugar en el primer equipo. Pero la base era la que os cuento: canterano y a seguir en el
Castilla.
El padre del jugador que es su agente,
Juan Mata también, se encabritó con
Míchel por la oferta, el ex director de la cantera fue el encargado de transmitir las condiciones de renovación al futbolista. Y como lo que quería era pasta (15% de la operación, estipulado por
FIFA) comenzó a pasearle por distintos clubes. Primero fue con el
Barcelona,
y así lo contaron algunos. Y luego el
Valencia, que le puso un dineral y un trabajito (dicen) al padre del jugador para que éste recalara en
Mestalla.
El padre firmó el acuerdo sin el consentimiento del hijo, pero como es su representante legal la firma tenía la misma validez que si lo hubiera hecho el propio futbolista. Gente que estuvo en todo momento metida hasta el cuello en la operación, porque el
Madrid trató de evitar a toda costa la marcha del canterano, me contó hace apenas mes y medio que "
cuando el padre de Mata le contó a su hijo que habían firmado por el Valencia, éste llamó personalmente a Mijatovic para decirle que no se quería ir, que hiciera todo lo posible por retenerle, que no quería marcharse de Valdebebas. Se pusieron incluso en marcha los servicios jurídicos del club para intentar encontrar un resquicio legal y recuperar al futbolista. Pero la única vía era pagando su nueva cláusula de rescisión, de 40 millones. Y si el Madrid hubiera tenido que pagar esa cantidad por un jugador que era suyo, se crujen hasta al apuntador".
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