miércoles, 22 de abril de 2009

Show must go on


No jugaremos un pimiento, tendremos futbolistas con tan poca movilidad como la del Subbuteo, habrá tíos con cara de avinagrado jugando por decreto, rubios indolentes que caen mal si no tienen la bombilla encendida permanentemente, laterales cojos, centrales peludos, centrocampistas cejijuntos y delanteros de labio leporino. Pero lo que hace este Madrid con lo que hay, el peso de ese escudo y esa camiseta, la fe inquebrantable de la religión blanca, no la tienen otros. Unos, los acongojados, lo llamarán suerte. No, no es suerte. Es corazón, es alma. Es el Real Madrid.

¿Qué es más espectacular, una película cuyo guión en el minuto 20 te desvela quién es el asesino u otra que te mantiene en vilo y pegado al asiento hasta el último minuto aunque creas que te estás aburriendo porque no te esperas el giro final? El Madrid se abonó a Sospechosos Habituales desde tiempos inmemoriales, la rescató del baúl de los recuerdos con la Liga de Capello (la segunda, digo) y acaba de volver a hacer un pase con la cinta. ¡Toma, toma y toma! 3-2 al Getafe y acabo de volver a casa sin un infarto.

Y de nuevo a lomos de Higuaín, que ya es el que tira del carro. Lo de este chaval es de juzgado de guardia: cuanto más complicadas están las cosas, más sereno parece. El mundo al revés, pero bendito mundo. En el día en que Juande se volvió loco, tirando a la basura todo lo bueno que había hecho hasta el momento, tres puntos más y a dormir a tres puntitos. Y con el aliento en el cogote, todo se parece demasiado a hace dos temporadas.

Lo normal, no nos engañemos, es que no salga. Si sale van a tener que poner colchonetas debajo de la Sagrada Familia para evitar los suicidios masivos, pero lo normal es que no salga. Pero yo creo. Los que tienen la enorme desgracia de no ser del Madrid dicen que somos prepotentes porque creemos que vamos a ganar la Liga. No, chatos, no. No es prepotencia. Es que somos el Madrid, algo que nunca imaginaréis lo que significa: no rendirse jamás, aunque nos den hasta en el paladar. Lo dicen los Ultrasur, y yo lo suscribo: "Has-tal-fi-nal, va-mos-Re-al". ¡A por ellos!

Por cierto, sólo he escuchado, de la radio de un coche de al lado, que Pepe por lo visto ha agredido a pisotones al tipo al que le hizo penalti mosqueado porque lo señalaron. Perfecto. Le han expulsado y los comités se lo crujiran, ¿no? Pues hala, con el arbitrajito que nos han perpetrado hoy a ver qué se inventan. Supongo que dirán que le tienen que caer siete años de sanción, más o menos, le buscarán parentesco con el Violador del Ensanche (¡huy, no, con ese no, que es catalán!), y será declarado persona non-grata por el Tripartito. Que sí, chatungos, que sí. Pero hoy dormimos a tres. Y llega el Everest, sin Huesitos... ¡Has-tal-fi-nal, va-mos-Re-al!



Actualizo a la 01:08: Pepe ha perdido perdón por su burrada y me alegro por ello. Me temo que poco más va a jugar esta temporada porque la verdad es que se le fue la pinza demasiado, ya he visto las imágenes. Lo que sí espero es que el Madrid, como entidad, le sancione también por su ida de olla.

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