sábado, 7 de marzo de 2009

Aproando a Anfield


Hoy es uno de esos partidos donde el Madrid tiene que hacer lo que mejor ha sabido hacer durante muchos años: meterle dos al Aleti en el arranque del partido, media horita a lo sumo, y nadar y guardar la ropa pensando en Anfield. Toca derby madrileño, sí, pero el Drakkar tiene que guardar fuerzas pensando en la batalla de Liverpool, donde el camarero español tiene preparado a su ejército de chopitos (puntillitas) para evitar que los soldados de la ribera del Mersey sucumban de nuevo a la fuerza del Imperio. Lo dije y lo reitero: 0-3.

Pero antes llega el Aleti. Quien vaya a ver el partido, ya lo dije en el medio que dirigía hasta hace unos meses, que no se pierda ni un segundo: es el derby de los pistoleros más rápidos, y la tendencia se mantuvo en el partido de la primera vuelta, Van Nistelrooy mediante en el minuto uno. Por supuesto, me indignan muchas cosas: la primera, que un reportaje que ya han publicado en ese medio, que sigue teniendo vigencia y que es encima de actualidad y curioso haya sido ignorado. Lo normal cuando no tienen ni repajolera idea de lo que publican o no. Lo segundo, que ningún medio serio lo haya dado, pese a que las radios nos lo fusilaron a placer y sin citarnos (por supuesto) en la primera vuelta. Eso sí, debates imbéciles y declaraciones de veteranos al que no conoce el 60% de su audiencia, todos los del mundo. Ellos sabrán, pero me juego los bigotes a que ambas cabeceras desaparecen completamente de aquí a cinco años (y creo que me voy demasiado largo) por la inadaptación de sus respectivos staffs a la vida del Siglo XXI.

Vuelvo al Aleti: los colchoneros andan que no es pasa un fideo por el esfínter porque... tienen a Abel. Un leñador canadiense con pinta de matar cabras a mordiscos en la yugular que fue un portero peripatético y al que muchos se empeñaron en darle un récord de imbatibilidad que jamás tuvo. Sí en la Liga española, vale, pero a nivel mundial nasti de plasti: el récord lo sigue teniendo Mazaropi desde 1978. Dos porteritos de poca monta con sendos récords, la vida de vez en cuando da alegrías a desconocidos.

Resino (o Resines, como le llamo Cerezo en su presentación, ni los atléticos se acordaban de él) tiene entre sus innumerables méritos haber sido entrenador del Ciudad de Murcia, Levante y Castellón, por eso habrá fichado por el Aleti, por su cercanía al mar... del Manzanares. Hoy les vamos a dar para el pelo, y espero que eso, en media horita esté todo resuelto. Además, no se puede hacer otra cosa: el Barça juega contra el Athetic y me da a mí que los Leones, tras soltarse la melena ante el Sevilla, hoy se la recogerán por completo, no es plan de azuzar una posible Liga ganada por los de Madrid...


Para acabar, y cambio de tercio por completo: ayer debutó el nuevo BrawnGP en Silverstone, la primera prueba del que fuera Honda de Fórmula 1, y me alegro sinceramente de ello: precioso el monoplaza, me gusta. Y me alegro tanto por Ross Brawn, un genio que seguro que encontrará con el cambio de reglamentación las fórmulas aerodinámicas necesarias para tocarles las narices a los grandes, como por Barrichello, sus clases magistrales sobre mojado no merecían quedarse fuera del Mundial. Sí, qué pasa, me encanta la Fórmula 1, un deporte que sigo desde 1980, cuando ví mi primer GP en directo. De vez en cuando, y ante la inminencia del arranque de temporada, haré comentarios por aquí.


www.soymadridista.com